sábado, 20 de diciembre de 2008

The Beatles, Cuba, Fidel, los 60's y John Lennon

Una noche buscando fotos inéditas de The Beatles en Internet, me tope con una muy interesante, era la estatua de John Lennon sentado en una banca de plaza a escala real, cruzado de piernas con sus cabellos largos y mirando al costado, era como si estaría charlando con alguien ya que al lado había lugar como para que uno se sentara y diera, para la foto, la sensación de una amena y más que interesante charla. Ahora bien, hasta ahí nada era digno de sorpresa, cuantos lugares en el mundo tendrán algo similar en referencia a semejante genio de la música y persona??? muchos verdad? Lo que me cautivo fue que este Lennon estaba sentado en una plaza del barrio del Vedado, en la Habana , nada más y nada menos que ahí, en Cuba.

Corría el año de 1959 y el triunfo de la revolución cubana traía con sigo muchas cosas que modificar en la isla, los jóvenes y revolucionarios años 60tas estaban llenos de retos y metas por cumplir, uno de ellos era luchar contra la invasión psicológica sobre el pueblo de productos e ideales llegados del imperio del capitalismo yanki tales como modas, estilos, costumbres, vicios, en fin, todo lo que durante décadas había podrido el espíritu cubano con estereotipos del imperio seria abolido desde su raíz.


Esa era a consigna, borrar toda invasión sobre los cubanos, es de ahí que entre muchas cosas que se trataron de evitar y difundir una de ellas fue el rock. Una muy joven e inexperta revolución entendió que la prioridad era desarrollar los valores de la cultura nacional como una manera más de defenderse de la hostilidad de Estados Unidos, lo que se le llamaba en ese entonces "diversionismo ideológico del capitalismo". Mucho se hablo sobre este tema puntual, se hablo de prohibición, de censura, de dijo que la gente que escuchaba a The Beatles fue perseguida en fin, no soy nadie como para poder decir que no fue cierto, pero lo que si se que los primeros en prohibir a los Beatles en Cuba fueron los Estados Unidos, pues fueron ellos los que con el bloqueo interrumpieron la comercialización de sus discos. Lamentablemente con el ánimo de defender e inculcar una cultura musical autóctona y propia, lejos de modelos capitalistas, fue que tanto los beatles como muchos otros grupos de rock no fueron promovidos ni difundidos, dejando de esta manera imposibilitados a toda una generación durante varios años la gran dicha del placer pero sobre todo, la oportunidad de disfrutar la revolución musical más grande y única del último siglo.


En el barrio del Vedado entre las calles 17 y 6 de la Habana, contando con la presencia del ministro de cultura, personalidades del gobierno y de las artes, intelectuales y reconocidos artistas junto con la presencia del presidente Fidel Castro, en el año 2000 se inauguro oficialmente la Plaza John Lennon, casi 35 años más tarde se podría decir que los artífices de la prohibición estaban todos juntos celebrando y reivindicando una deuda atrasada de muchos años, con la música, el arte y la vida.


Creo que es muy digno reconocer los errores y en este caso el gobierno Cubano desde su líder que fue el mismo que en su momento procuro que la música foránea no se interponga con la interna, fue uno de los promotores de que no solo se rinda homenaje a semejante líder de la revolución musical, si no que fue más allá como siempre, e inauguro un plaza con su nombre y estatua como para que quede bien en claro cuál es su postura frente a ello. Fidel Castro declaro en una oportunidad luego de la muerte de John Lennon, que le hubiese gustado mucho haber lo conocido en persona, de igual manera iconos del mundo del Rock ligados a la Paz mundial charlaron con Fidel, personajes de la talla de Bono muchas veces han charlado en privado y en público con él, eso muestra el reconocimiento a esos errores que durante una inicial revolución se produjeron pero lejos de mantener la misma postura para no mostrar debilidad o error, hoy por hoy solo queda lo verdadero, lo que realmente es dañino que no es la música ni los pueblos, si no los gobiernos, los lideres corruptos y miserables.


Definitivamente lo inevitable trasciende todas las fronteras, sobre todo las ideológicas. Y más aún cuando eso que es inevitable tiene que ver con los Beatles. Los 60tas agregaron un sin número de acontecimientos a la historia, y lejos de toda comparación, The Beatles fueron el inició de la revolución cultural y musical más grande que jamás antes se pueda haber dado. John Lennon es un referente de los 60tas pero en fin, podría hablar de él y escribir ciento de páginas, pero lo importante es que hoy John Lennon tiene un plaza con su nombre en la Habana y eso es una realidad.


Una de las cosas que busque en el plano de la ciudad cuando llegue a la habana fue la plaza de John Lennon. Habían pasado muchos años desde que vi esa foto en internet y la verdad no lo podía creer. Estaba parado frente a él, mire la estatua y me senté a su lado. Muchas canciones sonaron en mi cabeza en ese momento y una de las primeras cosas que hice fue prender dos cigarrillo y poner uno de ellos en sus manos y así, virtualmente con el silencio de sus canciones en mi mente y los silbidos del viento, nos miramos a los ojos y fumamos los dos. Era algo muy personal para mí el estar ahí, no solo era la estatua de John si no que también era la Habana, era el no haber dejado que su música se difundiera, era el reconocimiento a mi referente musical por el país que referencia mi convicción política, era el calor, la humedad, era encontrarme en un país con tanto legado musical, con tantos distintos puntos de vista sobre la vida de quienes viven ahí y era la gente paseando.

Los turistas que caminaban con su mapa en la mano estaban en buscaba del mismo destino que yo también había soñado. Luego de terminado el cigarrillo y de muchas fotos me retire de la plaza, había cumplido mi sueño. Satisfecho, contento, sentía la misma revolución interior que sentí cuando camine por el aeropuerto de La Habana, esa primera vez que llegue por la mañana, mi corazón estaba contento y la felicidad tenia rostro y su sonrisa era hermosa. Me aleje de la plaza John Lennon esa mañana con sensación de haber cumplido un sueño, un gran sueño.





Bs. As. 26 de diciembre del 2008