En una mañana gris con mucho brillo, una típica postal de lima, estábamos todos esperando nuestra primera clase de catequesis en el colegio. Nadie sabía muy bien que nos dirían, la consigna era, ser francos y no mentir, teníamos que decir todos nuestros pecados. Yo tenía algo así como 10 años, y el cura/padre de la iglesia nos estaba por preparar para dar nuestro primer paso como cristianos apostólicos romanos. El momento estaba frente nuestro, la imponente presencia de dicho personaje, nos situaba casi como si estuviéramos frente a dios, no se podía mentir, no se podía tener, en ese momento, malos pensamientos, pero a mí me gustaba mi compañera de clase, Yaninna, una chica regordeta y de lindo rostro, que por casualidad, había olvidado la llave de su maletín en diciembre, o sea, al final de año pasado, y yo, suertudo, la había encontrado. Ese verano idolatre la llave y esperaba poder dársela al comienzo de clases. Esa mañana me dije, " tendré que confesar que tenia la llave?", que pensaría de mi el cura??Como caballo que sigue a su amo, hice la Primera comunión, me vestí de blanco, comí la hostia y me sacaron fotos con una flor blanca media caída, yo seguía pensando en la llave, en Yaninna y si me veía apuesto para ella, ella, también estaba en el grupo, pero al parecer, no le gusto verme con mi túnica blanca, cual angelito inmaculado y subordinado.
Mas tarde con el tiempo, fuimos con el colegio al convento de San Francisco, lo visitamos todo, no sé porque, pero en cada rincón sentía algo oscuro. Conforme recorría sus pasillos, el miedo caminaba conmigo, nada de lo que ahí estaba tenía que ver con el DIOS del que me habían hablado. La parte más espeluznante del recorrido fue conocer el salón de "La Santa Inquisición" donde funcionaba el "Tribunal Del Santo Oficio", con una cabeza de calavera en cada lado, una biblia gigante en medio, una cruz de madera atrás y con tres sillas, se presentaba ante nosotros, la mesa del tribunal. Entrar ahí y ver esa imagen era simplemente terrorífico, ahí podía cohabitar cualquier presencia, la del mal, la de los espíritus de muerte, en fin, lo que si sabía es que ahí no existía, o por lo menos no se sentía, la presencia de Dios.
Los años escolares fueron pasando, mi vida fue transcurriendo, fui creciendo y descubriendo lo que adentro de dicha institución se hacía, se permitía, se encubría, se callaba, lo que realmente representaba, que no tenía nada que ver con dios, si, con los actos más detestables y aberrantes del mundo terrenal
Paso mucho tiempo hasta el día en el que llegue a la conclusión que una de las instituciones o entidades que más daño a causado al mundo, es la iglesia católica. En el nombre de dios mataron personas, torturaron otras tantas. En el nombre de dios vendieron perdones divinos, amasaron fortunas a cambio de perdón, avalaron el sometimiento de pueblos, mataron a sus verdaderos reyes y apañaron invasiones. En el nombre de dios y por el miedo a dios que inculcaban a las personas, fueron intocables, gozaron y gozan de impunidad. En el nombre de dios se otorgaron la potestad de permitir decidir que era bueno o malo para la humanidad y en el nombre de dios quisieron formarnos según su conveniencia, no permitiendo leer a los mas lucidos pensadores contemporáneos, queriendo tener a la población ignorante, sometida, manejada, manipulada según sus intereses y siempre extendiéndonos la mano para besar su anillo, claro está, todo esto en el nombre de dios.
Junto a las dictaduras más perversas, personajes como obispos, cardenales y meros curas siempre han estado a su lado, la iglesia católica como entidad, siempre a estado del lado de los poderosos, de los ladrones, de los opresores, han cenado y compartido el buen vino y las mesas llenas de abundante comida y poder, han complotado en campañas políticas, ayudado a militares a derrocar mandatarios, en los escenarios más crueles y nefastos de la historia, siempre un representante de la iglesia católica a estado. Cuando una mente distinta quiso mostrar al mundo algo diferente a los pensamientos retrógrados de la iglesia catolica o simplemente contribuir al avance científico de la humanidad, la iglesia los a perseguido, censurado y en otros casos, matado, con toda impunidad, sin que nadie les diga algo, eso si, en el nombre de dios.
La literatura y así también los pensamientos como las de Mostesquieu, Rousseau, Calvino, Lutero, Galileo Galilei, los libres pensadores de todas las épocas, las grandes mentes que vieron muchas veces truncados sus caminos de ciencia, de cultura, sus sendas de progreso para la humanidad, siempre tuvieron piedras y palos en sus caminos de parte de la iglesia católica. Desde la invasión de América, matando a sus verdaderos dueños y reyes, pasando por miles de atrocidades en el nombre de dios, hasta la era aberrante del nazismo con la muerte sistemática de seres humanos , pasando por dictaduras y guerras , la presencia de la iglesia católica a estado junto a ellos impávida, sin condena, sin juicio, en una suerte de veedor que implícitamente tiene el roll de socio en las ganancias o réditos, mas no en las muertes y violaciones a los derechos más básicos de los que goza el ser humano, que es la vida y el libre pensamiento.
Ir en contra de los pensamientos de la iglesia católica era sinónimo de herejía, era impúdico, era demoniaco, era perversión. En realidad era ir en contra de sus intereses, mas personas sometidas, que piensen lo que ellos y lo que los poderosos querían, era tener más dinero y el dinero en esas esferas, para esa clase de gente, el dinero significa para ellos PODER.
Quiero decir que mi opinión y mi concepto sobre la iglesia católica está fundado en mucho episodios hoy por hoy conocidos por todos, no quise nombrar ni hechos puntuales ni momentos puntuales donde se dieron estas profundas heridas a la historia humana , ya que si lo hacía no me alcanzaría este blog para describirlas, por otro lado, respeto muchísimo a las personas que profesan la fe a dios, a Jesucristo, a los que son católicos, apostólicos romanos que tienen depositada su fe en sus santos y en dios, hacia ellos no tengo nada que decir, si me rebelo contra la iglesia católica como entidad, como ministerio, nada tengo contra dios, creo en él y en su hijo Jesús, creo profundamente que él está con el pueblo católico, con los que rezan u oran y lo tienen en su corazón, mas no con la mayoría de sus líderes y representantes. Por todas las heridas y atrasos, muertes y confabulaciones probadas, con nombres y apellidos, con libros escritos y hasta en algunos casos, con personajes encarcelados, creo que la iglesia católica tendría que pedir un profundo y largo perdón por el daño tan grande y profundo causado desde su aparición a toda la humanidad.
Los pobres de la humanidad, los desvalidos y olvidados de la sociedad tienen, en muchos casos, un representante de dios que de alguna manera o forma, ayudan a que su estadía o pasar por este mundo sea menos doloroso, hombres de dios, valientes y con un profundo amor al prójimo ayudan a estas personas, valiéndose de su ingenio, audacia y amor, ayudan y entregan su vida en estas causas, muchos de ellos pertenecen a la Iglesia católica, y no tienen ayuda de ella, de igual forma el ingenio y el verdadero amor a la causa es más grande que las miserias de los ambiciosos, por lo que estimo, nada está perdido. Lamentablemente son los menos, no han logrado ser mayoría aun, hoy en el año 2009 de nuestro señor Jesucristo, los menos son cada vez menos, y seguimos viendo sotanas purpuras al lado de mandatarios ladrones, de políticos mafiosos, de gobiernos corruptos y millonarios, las vemos aun y vemos su poder, vemos su impunidad, los vemos caminar en medio de nosotros sonriendo y bendiciendo en el nombre de dios.
La llave jamas la devolví.
"With God On Our Side"
The times they are a-changin (1963)
Bob Dylan.
