
Hoy no hay restorán que se precie de tal que en su carta de vinos no tenga una selecta variedad de etiquetas en la línea de Torrontes, si bien, para algunos la comida es nuestro pretexto para tomar Vino, de la mano de ella es que el Torrontes se a expandido de manera tal que hoy es reconocido, buscado y pedido a la hora de elegir un vino Argentino en una mesa de New York, Tokio, Madrid, La Costa Azul o Londres y claro en Buenos Aires.
Por: Marco Del Castillo Maldonado
Haciendo un poco de historia
El torrontes siempre existió desde los inicios de la vitivinicultura argentina. Estudios finalizados indican que es el resultado del cruce de la uva Moscatel de Alejandría y la Criolla chica, lo cierto es que Nuestro Torrontes no tiene nada que ver con las cepas europeas por lo hoy ocupa un lugar privilegiado entre todas ya que es la única uva propiamente Argentina y emblemática en el mundo, que solo se da en el país y que no encontraremos similar en ningún otro lugar del planeta gracias a nuestro suelos y clima. Inicialmente no era una uva apreciada por el consumidor, las bodegas tampoco procuraban darle un lugar destacado en su porfolio de vinos ya que era una uva poco difundida que no contaba con espacios en los sectores dispuestos a exponer los vinos de calidad en las góndolas, supeditándola a el sector de vinos menos exhibidos. Es ahí donde una etiqueta siempre se destaco de las demás, hablo del famoso e histórico Etchart Privado Torrontes, de botella oscura, llamaba mucho la atención la forma delgada y alta que recuerda a las Botellas tipo Rhin, que conservan los famosos y grandes vinos blancos alemanes, con la etiqueta amarilla, era un clásico en las mesas de nuestros abuelos. Quizás es por esos estereotipos que las nuevas generaciones se reusaban al consumo de esta cepa, asociándola a un vino antiguo pero gracias al cambio en el consumidor, volcándose por la calidad y no por la cantidad, el Torrontes tiene el lugar que le corresponde sumando más amantes dentro de los cultores del buen vino.
Notas de cata
De color amarillo suave y con tintes verdosos o en algunos casos casi blanco o trasparente de tonalidad acerada, con destellos y reflejos también verdosos, su color es límpido, brillante y vivo. Al acercarnos la copa a la nariz su singular perfume facilita su reconocimiento. El Primer ataque es muy aromático y nos recuerda notas a flores y vegetales como a rosas, jazmines, azahares, manzanilla, ruda y luego aromas frutales como duraznos, naranja, pomelo rosado, ananá, recuerdos a la uva Moscatel, pero de manera sutil y elegante que nos da la nota dulce como a miel. Luego de esta experiencia olfativa el beberlo es una urgencia. De paladar silvestre, confirmaran todas los aromas antes mencionados, la sensación es de estar bebiendo un vino dulce cuando en realidad se trata de un vino seco, intenso y de excepcional acides , con un prolongado recuerdo en boca. Hay que beberlo joven a no más de 2 años de su elaboración, salvo excepciones marcadas de líneas de alta gama. Es un vino fresco que hay que sentirlo entre 7 y 9 grados, que cuenta con una paleta de aromas increíbles, versátiles, que seducen constantemente cada vez que uno acerca la copa, y se adaptan a los distintos paladares y gracias a su versatilidad y elasticidad podemos acompañarlo con distintas comidas. Marida perfecto con la comida Peruana, mexicana o Thai ya que los aderezos y picantes, rasgos típicos de estas cocinas, combinan con el Torrontes, así mismo con el sushi o las empanadas Salteñas, Humitas, en las picadas o tapas acompañanta perfectamente.
La lista de Buenos Torrontes es larga, expresiones como las de La Puerta Wines Torrontes 2008, de Bodega Valle de La Puerta en La rioja, es un correcto y elegante exponente. Salta es donde concentra los mayores exponentes y ahí encontramos en el Gran Linaje Torrontes 2008 y 2009 de Bodegas Etchart, un representante indiscutible del Torrontes de Cafayate, de color acerado, rico en perfume y fragancia, de excelente acides y equilibrio, beberlo es una experiencia que sin dudas los que disfrutamos del vino, no podemos dejar de vivirla. La historia de esta bodega siempre camino de la mano del Torrontes con sus viñedos en el valle de Cafayate con la histórica Finca La Florida y dio prioridad a esta cepa, logrando décadas después este sin igual vino que engalana las filas de los vinos argentinos de alta gama. Con medalla de oro en Vinus 2009, y el Argentina Wine Awards de 2010 en Mendoza por su cosecha del 2009. San Pedro de Yacochuya 2008, 2009, de Bodegas San Pedro de Yacochuya, cuenta con la dupla de enólogos de Marcos Etchart y Michael Rollan, creando un vino perfecto de increíble nariz llena de perfume que deleita paladares y viste mesas en distintos puntos del mundo. Bodega domingo Hermanos, con su Domingo Molina Torrontes 2009 y 2008, increíblemente perfectos, perfumados, de paladar seco, redondo, es un vino en perfecta armonía, equilibrado y de muy buena acides.
Datos
Existen 3 distintas clases de torrontes en la argentina, el San Juanino, el mendocino y el riojano. Este último es el que expresa mejores cualidades para la elaboración de vinos finos, muy frutados y a la vez secos. Su reconocimiento total lo alcanza en la zona del Valle Cafayate, Salta, gracias al microclima que predomina y favorece al desarrollo de su expresión. Ubicado a mas de 1,700 msnm. Disfruta de sol todo el año, con un promedio de lluvias anuales en la región de 200mm. Sus suelos franco-arenosos, formados por arenas gruesas de gravilla, canto rodado y baja materia orgánica mas la diferencia de temperaturas entre el día de 25grados y la noche de -5grados promedio, posibilitan que las viñas desarrollen al máximo su potencial de concentración aromática e intenso color, definiendo y otorgando su carácter particular y único.
Lo importante es que si el vino es torrontes y de altura, será bueno siendo la mejor opción a la hora de pensar en un vino elegante, suave pero con carácter y sobre todo, bien Argentino.
Marco Del Castillo Maldonado.
Bs. As. 20 de agosto del 2010.
Por: Marco Del Castillo Maldonado
Haciendo un poco de historia
El torrontes siempre existió desde los inicios de la vitivinicultura argentina. Estudios finalizados indican que es el resultado del cruce de la uva Moscatel de Alejandría y la Criolla chica, lo cierto es que Nuestro Torrontes no tiene nada que ver con las cepas europeas por lo hoy ocupa un lugar privilegiado entre todas ya que es la única uva propiamente Argentina y emblemática en el mundo, que solo se da en el país y que no encontraremos similar en ningún otro lugar del planeta gracias a nuestro suelos y clima. Inicialmente no era una uva apreciada por el consumidor, las bodegas tampoco procuraban darle un lugar destacado en su porfolio de vinos ya que era una uva poco difundida que no contaba con espacios en los sectores dispuestos a exponer los vinos de calidad en las góndolas, supeditándola a el sector de vinos menos exhibidos. Es ahí donde una etiqueta siempre se destaco de las demás, hablo del famoso e histórico Etchart Privado Torrontes, de botella oscura, llamaba mucho la atención la forma delgada y alta que recuerda a las Botellas tipo Rhin, que conservan los famosos y grandes vinos blancos alemanes, con la etiqueta amarilla, era un clásico en las mesas de nuestros abuelos. Quizás es por esos estereotipos que las nuevas generaciones se reusaban al consumo de esta cepa, asociándola a un vino antiguo pero gracias al cambio en el consumidor, volcándose por la calidad y no por la cantidad, el Torrontes tiene el lugar que le corresponde sumando más amantes dentro de los cultores del buen vino.
Notas de cata
De color amarillo suave y con tintes verdosos o en algunos casos casi blanco o trasparente de tonalidad acerada, con destellos y reflejos también verdosos, su color es límpido, brillante y vivo. Al acercarnos la copa a la nariz su singular perfume facilita su reconocimiento. El Primer ataque es muy aromático y nos recuerda notas a flores y vegetales como a rosas, jazmines, azahares, manzanilla, ruda y luego aromas frutales como duraznos, naranja, pomelo rosado, ananá, recuerdos a la uva Moscatel, pero de manera sutil y elegante que nos da la nota dulce como a miel. Luego de esta experiencia olfativa el beberlo es una urgencia. De paladar silvestre, confirmaran todas los aromas antes mencionados, la sensación es de estar bebiendo un vino dulce cuando en realidad se trata de un vino seco, intenso y de excepcional acides , con un prolongado recuerdo en boca. Hay que beberlo joven a no más de 2 años de su elaboración, salvo excepciones marcadas de líneas de alta gama. Es un vino fresco que hay que sentirlo entre 7 y 9 grados, que cuenta con una paleta de aromas increíbles, versátiles, que seducen constantemente cada vez que uno acerca la copa, y se adaptan a los distintos paladares y gracias a su versatilidad y elasticidad podemos acompañarlo con distintas comidas. Marida perfecto con la comida Peruana, mexicana o Thai ya que los aderezos y picantes, rasgos típicos de estas cocinas, combinan con el Torrontes, así mismo con el sushi o las empanadas Salteñas, Humitas, en las picadas o tapas acompañanta perfectamente.
La lista de Buenos Torrontes es larga, expresiones como las de La Puerta Wines Torrontes 2008, de Bodega Valle de La Puerta en La rioja, es un correcto y elegante exponente. Salta es donde concentra los mayores exponentes y ahí encontramos en el Gran Linaje Torrontes 2008 y 2009 de Bodegas Etchart, un representante indiscutible del Torrontes de Cafayate, de color acerado, rico en perfume y fragancia, de excelente acides y equilibrio, beberlo es una experiencia que sin dudas los que disfrutamos del vino, no podemos dejar de vivirla. La historia de esta bodega siempre camino de la mano del Torrontes con sus viñedos en el valle de Cafayate con la histórica Finca La Florida y dio prioridad a esta cepa, logrando décadas después este sin igual vino que engalana las filas de los vinos argentinos de alta gama. Con medalla de oro en Vinus 2009, y el Argentina Wine Awards de 2010 en Mendoza por su cosecha del 2009. San Pedro de Yacochuya 2008, 2009, de Bodegas San Pedro de Yacochuya, cuenta con la dupla de enólogos de Marcos Etchart y Michael Rollan, creando un vino perfecto de increíble nariz llena de perfume que deleita paladares y viste mesas en distintos puntos del mundo. Bodega domingo Hermanos, con su Domingo Molina Torrontes 2009 y 2008, increíblemente perfectos, perfumados, de paladar seco, redondo, es un vino en perfecta armonía, equilibrado y de muy buena acides.
Datos
Existen 3 distintas clases de torrontes en la argentina, el San Juanino, el mendocino y el riojano. Este último es el que expresa mejores cualidades para la elaboración de vinos finos, muy frutados y a la vez secos. Su reconocimiento total lo alcanza en la zona del Valle Cafayate, Salta, gracias al microclima que predomina y favorece al desarrollo de su expresión. Ubicado a mas de 1,700 msnm. Disfruta de sol todo el año, con un promedio de lluvias anuales en la región de 200mm. Sus suelos franco-arenosos, formados por arenas gruesas de gravilla, canto rodado y baja materia orgánica mas la diferencia de temperaturas entre el día de 25grados y la noche de -5grados promedio, posibilitan que las viñas desarrollen al máximo su potencial de concentración aromática e intenso color, definiendo y otorgando su carácter particular y único.
Lo importante es que si el vino es torrontes y de altura, será bueno siendo la mejor opción a la hora de pensar en un vino elegante, suave pero con carácter y sobre todo, bien Argentino.
Marco Del Castillo Maldonado.
Bs. As. 20 de agosto del 2010.
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