miércoles, 27 de octubre de 2010

Del Vino y sus sentidos

Cuando uno tiene una copa de vino en la mano, lista para beberla, nuestra mente puede llegar a pronunciarse de distintas maneras. Podemos pensar que estamos por experimentar algo distinto, nuevo, sofisticado, moderno o que vamos a beber algo que está de moda, que nos relaciona de cierta manera con lo aristocrático pero que resulta interesante. También se puede pensar en lo que están bebiendo y adoptar alguna postura acorde al momento y dejarse motivar y simplemente pensar en la experiencia de aromas y sabores que estamos por disfrutar entregándonos al placer de sentirlos y disfrutarlos.


Por: Marco Del Castillo Maldonado


Cuando participamos de una Cata de Vinos, leemos o escuchamos hablar de ellas, nos comentan sobre aromas y sabores que jamás imaginaríamos que podríamos encontrar en esta bebida, es por ello que inmediatamente damos por falsa la información y tildamos de embusteros a los que pregonan dichas conceptos.

Por lo general, la persona que está frente a una cata de Vinos es un profesional del producto, es un comunicador de los mismos, un Sommelier, que se formo para ocupar dicha posición y tiene la grata función de ser quien difunda, en este caso particular hablando de vinos, esta bebida de la manera más simple y directa posible, para que todos sepan y disfruten responsablemente de su consumo.

Hacer un vino no es tarea fácil. El Enólogo es un profesional que estudio para tal caso. Ningún enólogo pretende hacer un vino malo, no hay vino malo y vino bueno, existen distintos públicos, ocasiones y formas de terminar el producto, por lo que tenemos los vinos de granel, cuyo propósito es simplemente vender un vino sumamente económico en grandes cantidades. Están los que son para todos los días con un precio accesible. Los de categoría media, que duplican el valor de los anteriores, donde encontramos cientos de etiquetas de distintas bodegas con una variedad infinita. También están los vinos de alta gama que son de un valor mayor y al final están los Grandes vinos del mundo, las etiquetas del segmento Premium, de valores exorbitantes, los que por su historia y tradición manejan cifras descomunales para el consumidor medio alejándose de toda estadística y ubicándose en un sector único y exclusivo.

Los Componentes

En la naturaleza existen distintos componentes químicos que son compartidos con otros productos, algunos con mayor o menos presencia, es así que por ejemplo que en la Uva/cepa cabernet Sauvignon esta ese aroma a Pimiento Verde muy típica pero ¿Acaso la uva tiene pimiento Verde? No, ambos vegetales comparten un mismo componente, La Pirazina, sustancia volátil ligada a la Tipicidad propia del cabernet Sauvignon, es la que sugiere que estamos frente a esa cepa. Estos compuestos que provienen mayormente de la uva, son susceptibles a liberar moléculas olorosas bajo la influencia de diversos factores biológicos, químicos, fisicoquímicos que sufre el vino desde que es sometido a su elaboración inicial, hasta el producto final.

Desde antes de sembrar las semillas, se inicia todo un proceso en el que dependiendo de la manera de conducir el viñedo, la poda, la tierra, el suelo, el sol del día, el frio de la noche, la cosecha, la vendimia, el hombre, la manera de sacar el grano de uva, de apretarlo para que se rompa, pasando por los tanques de acero inoxidable, la vinificación, fermentación en frio o no, la siembra de levaduras, el paso por barricas de roble francés o americano, el no paso por estas mismas, los meses de crianza que pueden ser años junto con el tiempo de estiba en botella, en la oscuridad de una cava con buena humedad y frio, hasta que por fin llega a al consumidor que descorcha una botella, es todo el proceso y dependiendo de ello es lo que al final tendremos en la copa.

Los sentidos

En función a la manera de hacer un vino es cómo vamos a sentirlo finalmente, cada uno de los pasos anteriormente nombrados, tienen en su mayoría una función primordial que es darle al vino su particular carácter y estilo. No es casual que una nariz entrenada en el tema pueda sentir aromas minerales que pueden ser confirmados en la boca, y de esa misma manera con muchos aromas y sabores. Para ello en ciertas ocasiones se recurre a distintos adminículos para realzar la percepción de dichos sentidos, por lo que usamos Copas, Copones, Decantadores, trasvasamos el vino, decantamos el vino, lo aireamos, enfriamos, calentamos, lo servimos a la temperatura justa y adecuada, en fin, nada de lo antes mencionado es una moda, son simplemente accesorios o recursos que usamos para disfrutar más el vino.

Una vez servido el vino en una copa, los aromas y sabores están ahí para ser disfrutados y sentidos, está en uno aventurarse en ese viaje de sensaciones que como final tiene el puerto de los placeres que iluminan el alma, que llenan de sentido la vida dándonos momentos de sublime disfrute. Con la copa en la mano uno decide si gusta experimentar o no esas sensaciones, por lo que con un olfateo podremos dar inicio a nuestra pequeña aventura llena de placer.

Un vino tinto de 10 años de edad, preparado para esa guarda y servido directamente de la botella en un vaso de cerveza a temperatura de ambiente y esta es de 40 grados, es desperdiciar lo que se está por tomar. Sentirás repulsión por esa bebida y terminaras poniéndole dos cubos de hielo, y claro, jamás podrás apreciar lo que el que hiso ese vino quiso trasmitir

La industria del vino es un negocio y como tal la idea es generar dinero pero brindándonos un producto fiel, legitimo y de calidad. Puede o no gustarnos el producto final, eso es subjetivo. Cuando hablamos de un vino hablamos de un producto que merece respeto por la manera en que fue concebido. Existe muchísimo trabajo puesto en esa copa de vino como para tildar de falso a lo que de ellas se dicen, es por eso que invito a todos a que se permitan la posibilidad de sentirlo y hagan la prueba, recurran a su memoria olfativa y gustativa y traten de encontrar aromas y sabores, pero sobre todo, disfruten del placer de beberlo.

Marco Del Castillo Maldonado.

Bs. As. 22 de Septiembre del 2010.

El Torrontes, Orgullo Argentino


Hoy no hay restorán que se precie de tal que en su carta de vinos no tenga una selecta variedad de etiquetas en la línea de Torrontes, si bien, para algunos la comida es nuestro pretexto para tomar Vino, de la mano de ella es que el Torrontes se a expandido de manera tal que hoy es reconocido, buscado y pedido a la hora de elegir un vino Argentino en una mesa de New York, Tokio, Madrid, La Costa Azul o Londres y claro en Buenos Aires.
Por: Marco Del Castillo Maldonado

Haciendo un poco de historia
El torrontes siempre existió desde los inicios de la vitivinicultura argentina. Estudios finalizados indican que es el resultado del cruce de la uva Moscatel de Alejandría y la Criolla chica, lo cierto es que Nuestro Torrontes no tiene nada que ver con las cepas europeas por lo hoy ocupa un lugar privilegiado entre todas ya que es la única uva propiamente Argentina y emblemática en el mundo, que solo se da en el país y que no encontraremos similar en ningún otro lugar del planeta gracias a nuestro suelos y clima. Inicialmente no era una uva apreciada por el consumidor, las bodegas tampoco procuraban darle un lugar destacado en su porfolio de vinos ya que era una uva poco difundida que no contaba con espacios en los sectores dispuestos a exponer los vinos de calidad en las góndolas, supeditándola a el sector de vinos menos exhibidos. Es ahí donde una etiqueta siempre se destaco de las demás, hablo del famoso e histórico Etchart Privado Torrontes, de botella oscura, llamaba mucho la atención la forma delgada y alta que recuerda a las Botellas tipo Rhin, que conservan los famosos y grandes vinos blancos alemanes, con la etiqueta amarilla, era un clásico en las mesas de nuestros abuelos. Quizás es por esos estereotipos que las nuevas generaciones se reusaban al consumo de esta cepa, asociándola a un vino antiguo pero gracias al cambio en el consumidor, volcándose por la calidad y no por la cantidad, el Torrontes tiene el lugar que le corresponde sumando más amantes dentro de los cultores del buen vino.


Notas de cata
De color amarillo suave y con tintes verdosos o en algunos casos casi blanco o trasparente de tonalidad acerada, con destellos y reflejos también verdosos, su color es límpido, brillante y vivo. Al acercarnos la copa a la nariz su singular perfume facilita su reconocimiento. El Primer ataque es muy aromático y nos recuerda notas a flores y vegetales como a rosas, jazmines, azahares, manzanilla, ruda y luego aromas frutales como duraznos, naranja, pomelo rosado, ananá, recuerdos a la uva Moscatel, pero de manera sutil y elegante que nos da la nota dulce como a miel. Luego de esta experiencia olfativa el beberlo es una urgencia. De paladar silvestre, confirmaran todas los aromas antes mencionados, la sensación es de estar bebiendo un vino dulce cuando en realidad se trata de un vino seco, intenso y de excepcional acides , con un prolongado recuerdo en boca. Hay que beberlo joven a no más de 2 años de su elaboración, salvo excepciones marcadas de líneas de alta gama. Es un vino fresco que hay que sentirlo entre 7 y 9 grados, que cuenta con una paleta de aromas increíbles, versátiles, que seducen constantemente cada vez que uno acerca la copa, y se adaptan a los distintos paladares y gracias a su versatilidad y elasticidad podemos acompañarlo con distintas comidas. Marida perfecto con la comida Peruana, mexicana o Thai ya que los aderezos y picantes, rasgos típicos de estas cocinas, combinan con el Torrontes, así mismo con el sushi o las empanadas Salteñas, Humitas, en las picadas o tapas acompañanta perfectamente.
La lista de Buenos Torrontes es larga, expresiones como las de La Puerta Wines Torrontes 2008, de Bodega Valle de La Puerta en La rioja, es un correcto y elegante exponente. Salta es donde concentra los mayores exponentes y ahí encontramos en el Gran Linaje Torrontes 2008 y 2009 de Bodegas Etchart, un representante indiscutible del Torrontes de Cafayate, de color acerado, rico en perfume y fragancia, de excelente acides y equilibrio, beberlo es una experiencia que sin dudas los que disfrutamos del vino, no podemos dejar de vivirla. La historia de esta bodega siempre camino de la mano del Torrontes con sus viñedos en el valle de Cafayate con la histórica Finca La Florida y dio prioridad a esta cepa, logrando décadas después este sin igual vino que engalana las filas de los vinos argentinos de alta gama. Con medalla de oro en Vinus 2009, y el Argentina Wine Awards de 2010 en Mendoza por su cosecha del 2009. San Pedro de Yacochuya 2008, 2009, de Bodegas San Pedro de Yacochuya, cuenta con la dupla de enólogos de Marcos Etchart y Michael Rollan, creando un vino perfecto de increíble nariz llena de perfume que deleita paladares y viste mesas en distintos puntos del mundo. Bodega domingo Hermanos, con su Domingo Molina Torrontes 2009 y 2008, increíblemente perfectos, perfumados, de paladar seco, redondo, es un vino en perfecta armonía, equilibrado y de muy buena acides.
Datos
Existen 3 distintas clases de torrontes en la argentina, el San Juanino, el mendocino y el riojano. Este último es el que expresa mejores cualidades para la elaboración de vinos finos, muy frutados y a la vez secos. Su reconocimiento total lo alcanza en la zona del Valle Cafayate, Salta, gracias al microclima que predomina y favorece al desarrollo de su expresión. Ubicado a mas de 1,700 msnm. Disfruta de sol todo el año, con un promedio de lluvias anuales en la región de 200mm. Sus suelos franco-arenosos, formados por arenas gruesas de gravilla, canto rodado y baja materia orgánica mas la diferencia de temperaturas entre el día de 25grados y la noche de -5grados promedio, posibilitan que las viñas desarrollen al máximo su potencial de concentración aromática e intenso color, definiendo y otorgando su carácter particular y único.

Lo importante es que si el vino es torrontes y de altura, será bueno siendo la mejor opción a la hora de pensar en un vino elegante, suave pero con carácter y sobre todo, bien Argentino.



Marco Del Castillo Maldonado.
Bs. As. 20 de agosto del 2010.

El Pinot Noir Argentino


Si hoy estas pensando ir a comprarte un vino, ¡compra un Pinot Noir! La experiencia de beber este vino radica en lo distinto que es, en la riqueza de sus aromas, elegancia y suavidad. Pero ¿te animas a comprarlo? Lee esta nota y descubrirás una cepa tinta que te acompañará para siempre.

Por: Marco Del Castillo Maldonado


El Pinot Noir tiene sus orígenes en Francia, mas precisamente en la zona de la Bourgogne, y alcanza su máxima expresión acompañando al Chardonnay en la elaboración de famosos Champagnes y espumantes Franceses. Es una variedad de ciclo vegetativo corto y presenta ciertas dificultades para cultivarla como así también para vinificar. Gusta de climas fríos, de suelos con buen drenaje y es susceptible a las heladas porque brota temprano, y no es recomendable en climas muy cálidos ya que madura pronto.
Pese a estas aclaraciones, con una buena conducción del viñedo y el clima propicio para esta cepa con el que contamos en ciertas regiones y zonas el Pinot Noir, se da muy bien en la Argentina, dándonos vinos en muchos casos de un color rojo de intensidad media, con reflejos color teja, limpio y brillante. En Nariz pueden ser frutados con aromas de frutos del bosque, cerezas, aromas sutiles y complejos cómo violetas, lilas, eucaliptos con notas que recuerdan a hongos y encuentra expresiones muy amables realzando los aromas y sabores con la crianza en barrica. En boca nos confirma siempre la nariz y nos deja una sensación aterciopelada, fina y presenta taninos moderados que lo hace persistente en el paladar sin ser agresivo. Es un vino extremadamente suave, fresco y frutal con muy buena acidez y tiende a expresar características propias del Terroir. Realmente es una experiencia de los sentidos poder disfrutar de una copa de Pinot Noir. Su color, aroma y sabor nos invitan a un recorrido por los sentidos de manera suave, tranquila, nos da un toque de elegancia y es inevitable el disfrutarlo en el paladar llenándonos de placer. El Pinot Noir es por sobre todas las cosas aroma, textura suave y elegancia en su más genuina expresión.
En las góndolas o frentes de las vinotecas distinguimos fácilmente un Pinot Noir por su singular botella (tipo Borgoña) más ancha y de hombros caídos, tan característica de este Cepa. El consumidor que gusta del vino descubre en este la alternativa perfecta a la hora de beber un tinto no tan potente y más bien suave, elegante pero sin dejar de lado lo complejo y la buena estructura. Precisamente ese es el punto, el disfrute del Pinot Noir es que es un vino tinto distinto.
Como esta uva de difícil adaptación requiere de un clima frío para lograr buenos resultados y su cultivo resulta un desafío en Argentina, se están obteniendo muy buenos productos en el valle de Uco en Mendoza y San Patricio del Chañar, Neuquén, en la Patagonia. Se han logrado excelentes varietales tintos de Pinot Noir y es ahí en las zonas de estas regiones donde esta variedad ha encontrado su mejor expresión dando tintos de fuertes tonalidades a la vista, aromas intensos, buena estructura y cuerpo en boca.
Se dice que donde mejor se expresa el Pinot Noir en Argentina es en la Patagonia. Pese a ese dato, por su clima, suelo y buena aplicación de conocimientos, un buen caso de excepción a la regla es el de Pinot Noir 2007 de Bodega Palo Alto, Tupungato, valle de Uco en Mendoza. Un vino increíble muy bien logrado en sabor y total armonía en boca, pero sobre todo con mucho aroma. Su paso por barricas de roble francés y americano aportan una estructura correcta, fina, compleja y nos deja un recuerdo en boca que perdura largamente. El Enólogo a cargo de este noble vino es el Sr. Luis Martínez y realmente vale la pena degustarlo. Sin lugar a dudas es uno de los grandes vinos argentinos.
Otro caso que realmente confirma la regla que el Pinot Noir encuentra en el sur argentino su máxima expresión, es el del Pinot Noir FIN single Vineyard de Bodegas del Fin Del Mundo. Con viñedos ubicados en San Patricio del Chañar, Neuquén, en nuestra Patagonia, Esta línea Premium nueva se suma a las ya conocidas de esta bodega. Es un excelente vino que cuenta con 18 meses de crianza y da mucha satisfacción poder decir que es Argentino. De entrada amable y muy buena acidez cuenta de taninos delicados, suaves, de largo final de boca. Un Vino muy elegante logrado por el Enólogo Marcelo Miras en colaboración con el destacado asesor francés Michel Rolland.
Con estos dos representantes argentinos de esta uva tan reconocida en el mundo como es la Pinot Noir, quisiera compartir el orgullo de tener tan buena tierra, el privilegio del clima y contar con gente idónea, capacitada y por sobre todo, que siente pasión por lo que hacen.
El mundo del vino es apasionante y cuando uno inicia el recorrido por sus caminos es para siempre. Las catas, las charlas con amigos, el disfrute entre copa y copa, el sentir los aromas y sabores, viajar y conocer gente que tiene tu misma pasión y gusto; beber una copa de vino con amigos o solo, es verdaderamente un regalo de la vida. Es por eso que los invito a servirse una copa de Pinot Noir, en este caso, e iniciar este camino tan hermoso y gratificante para el alma, lleno de experiencias que es el recorrido de los caminos del mundo del vino.



Marco Del Castillo Maldonado
Bs. As. 20 de Julio del 2010

Hablemos sobre la Bonarda

Una copa de Bonarda en la mano es una vivencia empezar una experiencia singular, con un color distinto que despierta nuestra curiosidad, al acercamos el aroma nos invita a probarla y en nuestra boca desata es una experiencia llena de sabores, gustos y sensaciones mezcladas. ¿La probamos?
 
Por: Marco Del Castillo Maldonado
Por lo general sabemos de ella por ser una de las elegidas a la hora de acompañar a un Blend y también, de un tiempo a esta parte, por verla siendo la protagonista del 100% de botellas de vinos de alta gama. Inicialmente usada para hacer vinos a granel, se la confundió en un momento con la Barbera Italiana, se la llamó barbera Bonarda para luego, mediante estudios profundos, determinar que su nombre verdadero es Bonarda. Se presume que, fue traída desde Europa, más precisamente desde el Piamonte italiano. Fueron los migrantes quienes supieron aprovechar la nobleza de esta cepa y trasmitieron el uso de sus cualidades y es así que hoy pasa a un primer plano y nos deleita con sus aromas, texturas y sabores elegantes. De color violeta profundo y en algunos casos llegando a púrpura, cuenta con taninos maduros bien amalgamados con frutas negras como guindas, moras y cerezas. A esto se suman algunos recuerdos en boca a especies, con final largo en muchas ocasiones, de buena estructura y complejo en el caso de los más elaborados, prestándose perfectamente a la crianza en barrica potenciando su elegancia y atributos, llenándola de complejidad y presta a una guarda prolongada sin problemas.
Pensando sobre el contenido de esta nueva nota, tuve el gran privilegio de entrevistar a uno de los más importantes enólogos argentinos. Poseedor de la humildad de los grandes y la sabiduría de los maestros, su nombre está asociado a muchos de los proyectos vitivinícolas más importantes en el país y lo encontraremos junto al afamado Flying winemaker Alberto Antonini en vinos argentinos que recorrieron el mundo, con calificaciones de 89 o 90 puntos en revistas especializadas como wine Advocate o wine Spectator. Me refiero al enólogo Sr. Héctor Durigutti. Actualmente al frente, junto a su hermano Pablo, de su propia Bodega, Bodega Familia Durigutti. Héctor trae en sus venas el amor por la vid, herencia de sus abuelos oriundos de San Michele al Tagliamento, un pueblo al norte de Italia, cerca a Venecia. Tierra de grandes vinos así como también de gente conocedora del terroir.
Nacido en una zona productora netamente de Bonarda como es Rivadavia al este de Mendoza, le pregunte que pensaba sobre esta cepa y me dijo: “Pienso que es una variedad fantástica que bien elaborada y bien trabajada nos puede dar muchas satisfacciones, es una variedad que puede alcanzar niveles tan altos como el del Malbec, y que en ciertos casos, cuenta con viñedos más antiguos que este inclusive. Es uva con tanta concentración, tanto color que si uno regula ciertos parámetros agronómicos y manejos de viñedo se puede obtener excelente vino. Obviamente es un trabajo que se verá a través de los años” sentencia con autoridad y agrega: “Conozco la barbera Bonarda italiana y la Bonarda en argentina es única, es una variedad muy elástica como el Malbec que se da perfectamente en distintas zonas y donde mejor se expresa, a mi entender, es en Rivadavia, San Martín, Santa Rosa, lugares de una altura media de entre 600 a 650 msnm con muy poca amplitud térmica, suelos arenosos, madura y madura muy bien.”.
No es casual ver hoy varietales 100% Bonarda en las líneas de vinos de alta gama, Bodegas como Nieto Senetiner tiene el famoso Bonarda Reserva que como etiqueta tiene una chapa de metal. Bodegas Zuccardi sacó una línea llamada “serie A” exclusiva de 2 blancos y 3 tintos, uno de estos últimos es Bonarda. Mora Negra 2006, de Finca las Moras, encuentra en la Bonarda el corte perfecto en combinación con el Malbec para un vino excelente de San Juan. Bodegas Durigutti con su Durigutti Bonarda 2006 y sus 89 Puntos de Wine Spectator. Alma Negra Bonarda 2006, un proyecto de Alma Negra Wines de Ernesto Catena Vineyards y la lista sigue. Todos son algunos de los increíbles exponentes con los que contamos. Como vaticina Héctor Durigutti: “en los próximos 10 años esta variedad será un nuevo desafío para Argentina” y agrega “hemos empezado a desarrollar esta variedad, porque consideramos que es la que tiene más futuro en Argentina”, dice el enólogo sobre esta cepa que en la actualidad es la segunda uva mas implantada del país después del Malbec.
Comparto este pensamiento de Héctor Durigutti, que creo que encierra la filosofía de muchos hacedores de buen vino: “Creo que uno tiene que ser agradecido de las posibilidades que el mundo le da, a mi me encantaría ver algún día que la Bonarda de la zona este de Mendoza tenga una trascendencia a nivel internacional y que yo haya podido contribuir en eso, para mi seria como una puerta más de la vida que pude abrir y también cerrar”. Hermosas palabras expresadas por una persona que demuestra su profunda pasión, amor y entrega en la noble tarea de crear y generar esas mismas sensaciones y muchas más en el contenido de una botella, en una botella de Vino.




Marco Del castillo Maldonado
Bs. As. 31 de Mayo del 2010

Que nos dice el Syrah.

Cuando queremos tomar un vino tinto y nos topamos con varietales o cepas no tan tradicionales ¿Qué hacemos? Vamos a lo conocido o ¿nos animamos a distintas expresiones? Anímate a conocer una cepa distinta con historia y terruño propio.


Por: Marco Del Castillo Maldonado

Siempre que tenemos que elegir un vino tinto para acompañarnos en alguna ocasión, nuestras opciones mayormente giran entre dos cepas o varietales, Malbec o Cabernet Sauvignon, que puede ser vinos jóvenes, con o sin madera. Los más aventurados toman partido por vinos de distintas regiones o zonas que pueden ser del Norte, Este o del Sur argentino. En estos casos se habla de los Vinos de altura, de expresiones distintas, sabores, climas, tradiciones y métodos, en fin, como consumidores estamos creciendo cada vez mas y por ello, en el afán de descubrir, y permitiéndolo, nos estamos volcando a otras variedades de uvas conocidas pero poco consumidas.

Es por ello que hoy en los distintos puntos donde solemos comprar nuestras botellas de vinos, nos detenemos y vemos nombres como Merlot, Syrah, Cabernet Franc, Petit Verdot, y nos preguntamos ¿Qué tal serán? Muchos nos aventuramos y optamos por alguna de ellas, aunque también están, y no por ello este mal, los que deciden por lo que ya conocen.

Una cepa de mucho carácter y elegancia está creciendo cada vez más en la Argentina, me refiero a la Uva Syrah. Esta Uva llegó al país a través de Chile, alrededor de mediados del siglo XVI y tiene sus orígenes en Europa. Hay muchas versiones sobre el origen puntual del Syrah, lo cierto es que encuentra en Francia, en la región de la Côtes-du-Rhône (Valle del Ródano) un lugar optimo para su desarrollo y expresión, logrando estar dentro de lo vinos de fama mundial. En Australia es la Uva insigne del país dando vinos excepcionales, premiados y de muy alta calidad. Asimismo hoy en la provincia de San Juan el Syrah ha logrado niveles de expresión dignos de los más grandes vinos, gracias a un trabajo de mucho esfuerzo, aplicación de conocimientos, ayuda de la tecnología y por sobre todo del Terroir.

Las zonas de mayor concentración de viñedos en San Juan las encontramos en Los Valles de Tulum, Pedernal, Zonda y Ullum, estos últimos ubicados entre la Cordillera de los Andes y la sierra de Pie de Palo, a ambos lados del río San Juan. También se cultiva en los Valles cordilleranos más altos y en consecuencia más frescos, como Calingasta, Jáchal a 1.165 metros a nivel del mar. San Juan goza con condiciones óptimas para el cultivo y desarrollo del Syrah, diríamos hasta especiales, que influyen en la época de cosecha. El clima se caracteriza por ser seco, dado que las montañas andinas bloquean la humedad proveniente del océano Pacífico. Con un clima templado, cálido de gran estabilidad, predominan los vientos suaves y en primavera suele soplar el viento Zonda, muy seco y caliente. Las lluvias son escasas y sus suelos muy pobres, condiciones perfectas para el cultivo de la vid. Esta conjunción da como resultado un grado óptimo de madurez, con azúcar suficiente al momento de la cosecha, dando una gran concentración tánica y logrando una uva de excelente calidad, de definida identidad y de tipicidad perfecta.

Lo cierto es que este varietal posee fuertes taninos y se caracteriza por presentar notas de violetas, higos, menta, eucalipto, cerezas negras y otras un tanto salvajes cuando el enólogo decide su paso por madera, acentuando notas tales como a cuero, carne de caza, especies, frutas desecadas. Es oscuro, de color violeta intenso, con sabor frutado y taninos equilibrados, apto para la crianza en madera de roble, y se presta para la guarda manifestando características y expresiones muy apreciadas por los consumidores.

Tuve la oportunidad este verano de visitar algunos viñedos de San Juan y encontrarme con gente que ama lo que hace, personas amables y prestas a mostrar sus logros con amor y pasión. Los conocí en su mayoría en una reunión muy íntima en la que no fue citada la prensa ni nadie relacionado a la industria, salvo los dueños de dichas Bodegas y sus enólogos. Se reunieron en presencia de la Master Of Wine Madeleine Stenwreth de Suiza, con el propósito de que ella les comentase sobre qué pensaba acerca de sus vinos. Fui un privilegiado de estar ahí y, claro está, los probé. Quedé fascinado al sentir ese maravilloso disfrute de sensaciones organolépticas que empiezan al alejar la copa y ver brillar el color violeta tan intenso que en algunos casos alcanza el púrpura para luego acercar la misma, cerrar los ojos y sentir como los aromas tocan e inundan nuestro olfato creando figuras que se mezclan entre sí y vamos ordenando conforme nuestros recuerdos le ponen nombre e invitándonos a desear llevarlo a nuestros labios y con un pequeño sorbo llenar enteramente nuestra boca sintiendo una catarata de sabores, texturas y aromas que bailan en nuestro paladar en la más perfecta armonía provocándonos volver a llenar la copa y seguir disfrutando de este único placer. Todos estos recuerdos tienen nombre, nos recuerdan violetas, frutas negras, sabores intensos que nos llenan, que tienen presencia y carácter, peso, sensaciones rugosas que nos dan una señal inequívoca del poder de sus taninos para luego pasar a un final en muchos casos prolongado.

Como consumidores estamos creciendo en lo cualitativo, por lo tanto, cada vez más, exigimos vinos mejor logrados, con distintos estilos o expresiones, pero que se ajusten al paladar del consumidor actual, contando que el producto final sea, por sobre todas las cosas, un vino de calidad.







Marco Del Castillo Maldonado.


Nota publicada en la Revista Travel Time.

viernes, 19 de marzo de 2010

Donde Mierda quedo La Educación


En qué momento se perdió la educación?

Por el trabajo que estoy desarrollando hoy en día, me es imprescindible comunicarme con muchas “secretarias” y personas de índole ejecutivo, a las cuales tengo que recurrir para poder comunicarme con sus jefes en pos de una reunión previamente solicitada por ellos, pidiéndome una entrevista.



Situación numero 1

Suena el teléfono y atienden del otro lado y me atienden de la siguiente manera:

Secretaria : HOLA..!! (el tono es como que la persona se está haciendo pis y justo mi llamado sonó cuando se estaba bajando la bombacha)
Yo: Buenos día/............... (no dejo que termine de hablar)
Secretaria: Si, quien habla???? (de nuevo el tono de voz de eminente meo en plena silla de trabajo)
Yo: Ehh, si, buenos días, mi nombre es Marco Del Castillo de ……., desearía por favor si puede comunique con el Sr. fulano de tal
Secretaria: ah, esstooooooo, MIRA (me empezó a tutear), no está, SI QUERES le digo que llamaste……………….( si queres??? Osea, si quiero, total, a ella se ve que no le importa.)
Yo: ¿?????????????????????????? Bueno, le podría decir que lo llamo M.D por favor?
Secretaria: Ok, dale, (DALE????? Como me va a decir DALE…!!!!)
Yo: Podría anotar mi celular por favor
Secretaria: Dale, si, decímelo.


Esta charla fue con la secretaria o lo que sea de Nespresso, idéntica fue con la gente de Una de las agencias más importantes de la argentina a nivel de cuentas de clientes de lujo internacionales que tienen pie en Argentina.

En qué momento perdimos la educación? No lo comprendo, porque no saludar al atender el teléfono, supuestamente el que atiende el teléfono es la VOZ audible de la imagen de la empresa, porque no dar un saludo o responder el saludo?. La gente no responde el saludo por que no están acostumbrada a saludar.

Me contacto con el Director en el mundo de la cadena MSC Cruceros, una empresa que seguro no sabe ni cuanta plata tiene, tiene como 8 cruceros, en fin. Tuve la oportunidad de entrevistarme con el director o C.E.O de esta empresa, al mismo hace 1 meses le mande un mail y me contesto a los días, entiendo la demora, me contesto, me agradeció por mi intención de contacto con su empresa y quedamos en que más adelante concretaríamos una entrevista. La entrevista se concreto y me remitió con la encargada de marketing, le mande un mail y luego de 2 semanas sin respuesta la llame por teléfono, me atendió apurada, la charla duro 2 minutos como mucho.

A lo que voy es que, el capo de la empresa me contesto el mail, me recibió y atendió, pero la “PINCHE encargada” ni me contesto el mail y menos me dio una entrevista. Eh ahí que esta la diferencia y en esa diferencia abismal entre los dos personajes, es que la educación se cayó por ese abismo de maneras y tratos que los diferencian.

Le mande un mail al embajador de Panamá para solicitarle una entrevista, el mail fue muy bien redactado, mis clases de protocolo y ceremonial del año pasado me ayudo a confeccionarlo, a los 4 días llame a la embajada y hable con la secretaria, le expuse mis propósitos y a los 2 días me llamo para darme la entrevista. Fue así que esta semana me entreviste con él, tenía una hora para mi, ya que el embajador tenía otros compromisos. Fui charlamos mucho y en 45 minutos me retire, estoy en tratativas con él para cerrar algo muy interesante con el destino turístico Panamá, cosa que me pone muy contento y por sobre todo, me siento bien tratado.

Desde hace un mes que me comunique con la Secretaria de Turismo de la nación, pedí una entrevista con la nueva secretaria, hable con la secretaria de este personaje. Era un perro rabioso, creía que yo eras un terrorista, porque me preguntaba cosas como “ y de que se trata la charla??” “Pero que es lo que quieres? Entrevistar a la secretaria o venderle algo?” era lo más cercano a un Mastín napolitano pero con rabia y feo olor. Es al día de hoy que no tengo aun la famosa entrevista.

Expuse estos ejemplos por que del 100% de las personas con las que me contacto el 95% son así, de esa clase de gente, de esa clase de gente sin educación, con malos tratos y que se ve que odian profundamente su trabajo por lo que lo trasladan a cuanta persona este del otro lado. Y esto no es solo en organismos gubernamentales, no, en los privados también, porqué? Porque está de moda ser “confianzudos” , es cool tutear al otro sin conocerlo, es “canchero” sostener una charla llena de latiguillos y adjetivos de moda tales como Dale, Ok, nada, OKA, Besos ( cuando no conoces a la persona y estas preguntando por su jefe/fa), en fin, luego, llamas y la gente no está almorzando, no, no morfa, está en un “break”, la gente no está en una reunión de trabajo, o reunión de grupo, está en un “Staff Meeting”.

Creo que podríamos ser más respetuosos, más agradables sin ser confianzudos, podríamos ser más expeditos y gentiles y no mentirle a los que queremos trabajar y simplemente hacemos también nuestro trabajo con el más grande respeto y tratando siempre de ser lo más respetuosos posibles. Donde está la paciencia, el ser condescendiente con el prójimo, donde? Todo se mueve en función de las conveniencias y nada por el trabajo en sí. La que te atiende quiere ver que puso el pibe que conoció el finde semana en su Facebook, es por eso que te quiere despachar rápido y seguir en sus cosas que no tienen nada que ver con lo laboral.

Donde mierda fue que perdimos la educación.

El embajador se rasca las bolas, motivo por el cual me atendió? Será que el director de los cruceros para el mundo, también se rasca las bolas y por eso también me atendió? Sera que realmente la gente que no se rasca y está trabajando 14 hs por día son los demás y es por eso que no me atienden, no me responden y sus secretarias, de igual carga horaria también están tan ocupadas que ni Buenas tardes, gracias o hasta luego, pueden decir? Sera que yo estoy cansado de hacer esto y todo lo veo negativo? Será que estoy menos permisivo a estas cosas y destilo bronca cuando me topo con alguna? Será que los tiempos cambiaron y ya no es tan necesario ser educado? Será que por ser educado en mi hablar y mails, no me dan bola?

Yo estaba harto de mi anterior trabajo, el trato, las mismas problemáticas de años así que un día dije, listo, no lo hago más. Ósea, si no me gusta mi trabajo, pues lo dejo de hacer, desde ese atrio como escenario, es que exhorto a todo aquel tiene cara de orto y me atiende mal. Esta mal que lo haga? El otro tiene derecho a estar insatisfecho? Claro, por supuesto, pero yo también tengo derecho a no aceptarlo.



Foreverbeat